El Ford Mustang, uno de los coches más legendarios del mercado americano, cumple 45 años. A pesar del tiempo transcurrido, se mantiene como el primer día, seductor y deportivo.
A principios de la década de los 60, Lee Iacocca encargó a Gene Bordinat el diseño de un nuevo concepto de vehículo “compacto” y deportivo. La razón, el éxito de los coches europeos y la caída de las ventas del Ford Thunderbird. El diseñador y su equipo se pusieron manos a la obra y en 1962 tenían preparado el primer concept car. El resultado, un biplaza descapotable, con un motor V4 de 109 CV y un aspecto demasiado futurista.
Un año más tarde, será Joe Oros quien se encargue de segundo prototipo. Está vez, mucho más acertado. Era “pequeño” y ligero, tenía cuatro banquetas independientes y la palanca de cambios nacía del suelo. Su imagen transmitía fuerza y deportividad.
En abril de 1964, Ford presentó en el Salón del Automóvil de Nueva York la versión comercial. Se barajaron diferentes nombres, como Cougar o Puma, utilizados posteriormente en futuros modelos. Para asombro de todo el equipo, el primer día en el mercado se vendieron veinte mil unidades. En su primer año de vida llegó a las 417.000. Fue en 1966 cuando se logró el millón de automóviles. Estaba disponible en dos modalidades: Hardtop y Convertible. Tenía un precio de 2.368 $. Gracias a su enorme éxito, marcas como Dodge, Chevrolet, AMC crearon el Challenger, Camaro y Javelin.
Ford no se conformaba con estos resultados, quería exprimir aún más su coche estrella. Para ello contrató a Carrol Shelby, que crearía la carrocería Fastback, sobre la que desarrollaría su famoso Shelby GT350 con motor V8 y 306 CV de potencia, presentado en enero de 1965. Un año más tarde le tocaría el turno al modelo más emblemático de la familia, el GT500, con un V8 de 355 CV bajo su capó.
En 1969 existían 11 versiones diferentes, entre otros, el Boss 302 de 290 CV, el Boss 429 de 375 CV, el Grande y el Mach I. Debido a las presiones gubernamentales por la crisis del petróleo, éste sería el único modelo que sobrevivirá hasta 1973.
En 1974 apareció la segunda generación, basada en la plataforma “Arizona” que utilizaba el Ford Pinto. Era un modelo más pequeño (48,2 cm menos de longitud) y ligero (222,2 kg menos de peso). El V8 desapareció del catálogo aunque un año más tarde volvería a escena, aunque eso sí, con “sólo” 130 CV. También estaban disponibles los propulsores de 4 y 6 cilindros, pero también de menor potencia. Para suplir esta carencia, los interiores eran de mayor calidad.
A pesar del cambio de imagen y concepto, menor deportividad a cambio de mayor elegancia, el año de su estreno, Ford vendió 386.000 unidades. Su precio se situaba entre los 3.134 y los 3.674 $. En esta época, el Cobra II y el King Cobra serán dos modelos de gran importancia.
Ante la ausencia de descapotables en la gama, en 1977 Ford crea el T-Top, un techo formado por paneles de cristal desmontables.
Será en 1979 cuando el constructor americano decida darle un buen lavado de cara al Mustang, lavado de cara con el que perdería gran parte de la esencia que desprendía por los cuatro costados este vehículo. A pesar de ello, sobrevivió 15 años sin grandes cambios en su imagen.
Realizado sobre la plataforma del Fox, era más grande y más ligero que la fase II. Con esta nueva generación, regresaron los descapotables en el 83, ausentes desde 1973. Un año más tarde apareció el modelo más carismático de la tercera generación, el Mustang SVO. Un modelo con el frontal totalmente diferente al modelo base que montaba un propulsor de 2.3 litros capaz de desarrollar 175 CV.
En 1986, Ford decidió sustituir el carburador de su V8 por el sistema de inyección electrónica. Con esta nueva alimentación, el motor ofrecía 225 CV.
En el año de su 25 Aniversario, todos los coches fabricados entre el 17 de abril de 1989 y de 1990, incorporarán un logo especial.
En los últimos meses de vida de la tercera generación, la marca del óvalo encargó una versión limitada de 107 unidades al Equipo de Vehículos Especiales. De ahí nació el Mustang SVT Cobra R, con un motor de 5 litros y 235 CV. Sobre él se realizó un gran trabajo a la hora de reducir peso. Se suprimieron diversos elementos como el aire acondicionado, sistema de audio, aislamiento, alfombrillas, moqueta y asientos traseros. Además, se le dotó de frenos de mayores dimensiones y de un radiador que enfriaba el aceite con mayor rapidez.
La cuarta generación del Mustang, que llegó en 1994, también se desarrollada sobre la plataforma del Fox, pero a diferencia del modelo anterior, tenía una imagen exterior con unos rasgos más redondeados y aerodinámicos. De las 1850 piezas que forman el vehículo, 1.330 eran nuevas.
Durante los dos primeros años, montó el mismo propulsor que hasta entonces había utilizado, el de 5 litros, pero a diferencia de los anteriores, éste entregaba 215 CV. Será el propulsor que equipe el Mustang Cobra de 1995, pero con 305 CV. Un año más tarde, Ford prescindió de él y tomó el nuevo 4.6 l con un árbol de levas en cabeza. El Mustang Cobra de 1996 lo instalará, pero con doble árbol de levas en la culata. Será en 1998 cuando el 4.6 litros de 215 CV pase a tener 10 CV más.
Después de diez años en el mercado, en 1999 la tercera generación del Mustang dejaba su posición a una nueva fase. Aumentó de tamaño y sus formas eran más rudas y musculosas. El diseño, denominado “New Edge” por el constructor americano, se volvió más recargado. Grupos ópticos, parrilla, capó y llantas eran de nueva manufactura. Por su parte, el interior recibía alguna tonalidad y cambios minúsculos en la posición de los mandos.
El Cobra de 1999 recibía algunas mejoras mecánicas: suspensión independiente en las cuatro ruedas y la insignia del 35 Aniversario.
En 1999, el Equipo de Vehículos Especiales crea un nuevo modelo basado en el Cobra. Monta un propulsor 5.4 DOHC (doble árbol de levas) de 385 CV de potencia que va acoplado a un caja manual de seis velocidades.
En 2001, Ford prepara una versión especial inspirada en el Mustang GT 390 que Steve McQueen conducía en la película Bullitt de 1968. Un año más tarde, el Mustang cabalgará sólo por los concesionarios americanos. Pontiac y Chevrolet deciden suspender la producción de sus deportivos, el Firebird y el Camaro. Ante la ausencia de rivales, la empresa estadounidense decide aumentar la gama con el Mach I, “tirado” por un V8 de 305 CV.
En 2004, año en que se celebra el 40 Aniversario, se termina con la producción del Mustang en la planta de Dearbon (Michigan) después de 40 años de trabajo. Con este cambio tan importante, la cuarta generación del Ford Mustang dice adiós.
Con la quinta generación llegan importantes cambios. Los diseñadores americanos dan un giro de 180º y le otorgan una imagen completamente retro, basada en el Mustang de 1964. Monta un V6 de 4 litros y 202 CV o un V8 de 4.6 l y 300 CV, dependiendo de la versión.
A mediados de 2006, Carrol Shelby rescata el extraordinario GT500. Le introduce un bloque de 5.4 litros y 8 cilindros en V capaz de entregar 500 CV. Con él, el “pony car” acelera de 0 a 100 km/h en 4,5”, cifra de auténtico “superdeportivo”.
A finales de 2008 llegó el restyling de la quinta generación. Una cintura más marcada, un nervio en el lateral y unos pasos de rueda menos musculosos lo identifican. Pero el cambio más notable lo encontramos en el interior. Viste materiales de mayor calidad, acabados perfeccionados y una consola con un nuevo diseño.
La versión más potente y radical creada del Mustang, llegará en ese mismo año, cómo no, de la mano de Carrol Shelby. Desarrollado bajo el GT500, el paquete específico y limitado que arma el Super Sanke está formado por un V8 5.4 retocado, transmisión manual de seis relaciones con recorridos cortos, suspensión específica, escape especial, pinzas de freno con seis pistones, llantas de 20 pulgadas, capó realizado en fibra de carbono y acabados interiores específicos. Gracias a estos cambios, el GT500 Super Snake llega a desarrollar 725 CV de potencia y 684 Nm de par. Increíble.
Con la llegada del renovado modelo, Ford presentó en el Salón de Detroit de 2009 el último GT500. Su potencia aumentó 40 CV, con los que sumaba un total de 540 CV a 6.200 rpm y ofrecía un par de 691 Nm.
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es un reportage muy bueno y completo hacerca de este carro tan maravilloso, los que tenemos algum ejemplar de cualquier año de esta gran leyenda, sabemos lo que todo esto significa y representa gracias por la informacion.
mexico D.F 10 DE JULIO DE 2009
los autos mustang son mis favoritos de entre todos los autos del mundo y pienso que todos eastan bien de poca
QUE BIEN ESOS SON LOS MEJORES CARROS ME GUSTARIA SI ALGUIEN TIENE EL MANUAL DE CARROCERIA DE UN MUSTANG 1971 SPORTS ROOF MI CORREO ES OSCARPICADORA@HOTMAIL.COM